Archivos de la categoría ‘Música’

Que no queremos ser tanto

Publicado: 20 abril, 2012 en Música, Social
Etiquetas:
“…que no han de cogernos randando sus peras,
y su puta madre que aguante las velas,
que mueran costaleros que quieran coger
nuestros pies de madera
que abrazan las brasas sin nadie que vea
que el día está herido y la noche cojea
y jalea, que les duele vernos recoger
la alegría en puñados de a diez
y con ella saciar el puchero
que el ruido de tripas es un sonajero,
y en cueros, se adormece como un churumbel
el amor verdadero,
que no le hace falta deshojar claveles,
ni billetes gordos, ni lucir laureles,
¡que vuelen!, que nos dejen en paz recoger,
la alegría en puñados de a diez. “

Kutxi

A los Maestros

Publicado: 3 febrero, 2012 en Historia, Música
Etiquetas:, , , , ,

“Nuestra cultura enterrada en la cuneta”

“Grito por su miedo, por su dolor, por su juventud truncada, por la vida que no vivieron; y grito por nosotros, los que nos quedamos aquí, sin ellos, pobres, huérfanos, merced a sus asesinos, que se pasaron cuarenta años insultándolos, pisoteándolos, y diciendo mentiras y más mentiras sobre nuestra vida y sobre vuestra muerte. Grito y vuelvo a gritar por todo lo que tuvimos que aguantar y callar, y grito por las viudas que vivieron y murieron con la boca bien apretada para que no se les escapase este mismo grito nuestro.”

(Hilda F. G. hija de maestros republicanos asesinados)

Mira: aquí fue. De insensibles anteriores
fortalecida estaba la hartura:
de los Padres Financistas, cuyo alfabeto
extraído fue de las rosetas de barro
donde consigna su huella el cerdo;
del águila de ojos como antorchas
descendiendo ilícitas sentencias
en rincones desatentos de historia;
de la luz sin arrugas de la bomba;
del día apoyándose cada vez más,
por imperial ecuación, en el bastón de ciego
con que sostiene la noche su orden…

Aquí fue. Aquí estableció su desembocadura
la honra temblorosa de la época,
ya casi inerte su ánimo para ejecutar
la abolición: no más sintaxis de infamia
para segar la espiga colonial; no más atavíos
de pólvora, en la sastrería cuartelera,
aguardando que muden su piel las infancias;
no más bombarderos, no más fósforo inscribiendo,
en el verde techo escamado de las junglas,
sus aliteraciones de infierno;
no más urbes asentando su sombra
sobre la flor y el infinito…

Aquí unió el espíritu en su táctica
anhelo con anhelo y alrededor con alrededor.
Un distinto verano y una distinta luz
halló aquí el alma obediente a los motivos de la hora
—ganancia de nidada cuyo batir de alas le procura
un aire más límpido al amor de los soles.
Sobre la huella despeinada de este prado,
atajaron la distancia del suceso las voluntades,
dicha del presentimiento que no ignora
que el milagro acecha en la sombra del primer paso.
Y presto entonces un nombre se arrancó del mapa
para trabar de las veletas sus danzas de indicación: Woodstock…


II
Woodstock… Habladurías de vida izaron por sobre
lo entreabierto de tu nombre el telón donde perduran,
con trazos de infantil memoria, los aniversarios
legados al tiempo por las muy antiguas alianzas
de la tribu con el jardín primordial.
El canto, por caso, y la música, cofres donde
guardó Dios sus ahorros de holgura.
Y la paz, ese saludo de límite a límite
prometiéndose la rosa.
Y el amor, esa vehemencia de ojo en ojo
en que tiembla el pálpito de los ciclos
por soltarse…


Aquí, y mientras todo alrededor imprimía en los árboles
su instinto más bondadoso el viento,
vasto prorrumpió ese trígono entre mareos idénticos
a los de los giros con que construye el futuro sus umbrales.
Voluntarios apilaron aquí, en cada ángulo,
con voces de incantación, la ceniza de los progresos.
Desde aquí, una niebla purpúrea conos de circo envió
sobre la vastedad sedentaria de las ciudades
demasiado previamente dibujadas:
y sustituida fue allí la fermentación de la máquina
por las piezas de acrobacia
de los sueños del Sueño…


Y la libertad, esto es, el clamor exaltándola en promesa,
erupción de época secreta fue, como cuando
los dioses nombraban. Y la flauta, hermana menor
curvándose en el vaivén de barcos de madera
del abrazo con el que la ubicua pareja afirmaba,
bajo las faldas del lago, un primer futuro de criaturas
con la inclinación que a amar impele…
Irradiadora como la flor que cosechan los vientos,
vació aquí pues la metamorfosis su caldero.
Y con el quebrado reptar del relámpago,
cada puro designio de él surgido a ubicar fue
el uso de su potencia en la mano impaciente de las vísperas…

III
¿Fue aquí?… Inmenso es de pronto el silencio
y oprimido, como el grito de una pared blanca.
En fastidio de sombras el atardecer,
se estanca el velo combado de la hierba
y en lo alto rompe ya el cielo a engendrar
la extensión de sus insignias.
¿Fue aquí?… O más precisamente: ¿fue?… Y dónde,
entonces, la nitidez de lo genuino como impulso
del día en día; la magnificencia incrustando sus títulos
en las galerías grises de la jornada? ¿Dónde
aquellos oficiantes espesando los propagadores vientos
con sentencias en que se concede su honor el espíritu?…


¿Y qué del acorazado aherrojando, a la redonda del mundo,
la azul alabanza del mar; del satélite negando el astro
al ojo; de las acústicas muertas para cualquier risa?
¿Qué de la estatal socavación del fervor que, tras acordarse,
insertar pretende de nuevo un corazón de humanidad
en el espectro bamboleante de los futuros?…
…¡Ah, qué ofuscamiento, propio de una máscara sin aberturas,
en esta interrogación; cuánto desconcierto mensurando
el porcentaje del ángel en los vitrales donde presentan
su crónica estos años! ¡Y qué labor de rastrillo, qué vana
labor de rastrillo para ubicar ante la vista las hojas
y los frutos de unos árboles infinitamente condenados!…


Porque se trata de celebrar, en verdad: la comprobación,
en la conciencia de esta atmósfera, de cuán fácil arcilla
son en realidad los hierros del mundo; el reingreso,
en los grandes carteles vacíos del firmamento,
de la escritura que ofrece al ánimo este augurio:


intacta está la sed, y en las manos, tan intacto, el cosquilleo
de acción de cuando nos confiaron esa vez las cosas,
de cuando nos confió esa vez lo mejor el secreto de sus contornos.
Y mira: he aquí que nos alejamos, he aquí que nuestros pasos
atraviesan ya la huella de aquellos días donde estuvo el empeño.
Anda despacio: humillación recogerá siempre en este suelo
la irreverencia que se pretenda sin memoria. (Edgar Brau)

SIN MÚSICA LA VIDA SERÍA UN ERROR

Publicado: 18 noviembre, 2010 en Música
Etiquetas:,

“Éramos cuatro los creyentes, cuatro locos incrustados en la insípida muchedumbre. Nervios, espera, expectación… y de repente fuego, velocidad, poesía…

En el cielo la Luna era un foco más, iluminando esos sentimientos rebeldes que fluyen guiados por la bendita ilusión.

Y así, otra vez más, los locos fuimos un poco más locos, tomando nuestra necesaria ración de libertad.”

Jato

Hacía ya mucho tiempo que quería comprobarlo, pero unas veces por desidia y otras por olvido siempre lo dejaba para otra ocasión. Hoy por fin ha sido el día y he comprobado con asombro la perfecta sincronización.

Por un lado está la película “El mago de Oz” de 1939. Todo un clásico del cine que casi todos hemos visto (o deberíamos haber visto) en nuestra infancia. De todos son conocidos Dorothy, el hombre de hojalata, el espantapájaros, el perro Toto, la bruja Gulch… y sus aventuras en Oz.

Por otro lado está el LP de Pink Floyd “The dark side of the moon” de 1973. Ocupando el cuarto lugar en la lista de los discos más vendidos de la historia y permaneciendo 14 años en las listas de ventas. Se le considera un disco de música psicodélica cuyos temas hablan de conflictos, envejecimiento, citas filosóficas…

Os preguntareis que tienen en común una película de ficción de finales de los años 30 con uno de los discos más famosos de la historia…

Pues resulta que los dos guardan una inusual sincronización entre escenas y canciones.

Sólo tenemos que darle al “play” del CD cuando al comienzo de la película, el mítico león de Metro-Goldwyn-Mayer termine de rugir por tercera vez.

A partir de aquí, si quitamos el volumen del film, se puede observar la gran concordancia entre ambos.

A lo mejor os parece una tontería o quizá no os lo creáis del todo, pero realmente ocurre.

Una de las escenas más claras en la que ocurre esta sincronicidad es cuando la casa de Dorothy se eleva por los aires a causa de un tornado, en ese momento la canción que suena es “The Great Gig in the Sky” (El gran concierto en el cielo), donde se escucha cantar a un mujer con dramática voz, dándole un enorme tensión a la escena. Justo cuando la casa retorna al suelo, la canción llega a su fin.

Otra de las coincidencias que más me ha llamado la atención es que la película tiene dos partes, una en blanco y negro y otra a color. La parte en blanco y negro acaba justo cuando termina la cara A del LP, y en cuanto empieza a sonar la primera canción de la cara B la película se torna a color.

Existen muchas más similitudes entre música y escena. Por ejemplo personajes bailando al ritmo de la melodía, timbres de alarma cuando aparece por primera vez la bruja… Incluso la letra de alguna de las canciones va relacionada con la escena. En uno de los temas se canta “black and blue” y en la escena aparecen la bruja vestida de negro y Dorothy de azul…

Pero sin duda la sincronización que más me ha impresionado se produce en la última canción del disco. Hay una escena en la que Dorothy y el espantapájaros acercan sus oídos para intentar escuchar el inexistente corazón del hombre de ojalata, es justo en ese momento cuando suena en el disco el latido de un corazón…

CURIOSIDADES:

  • A pesar de todo esto el grupo siempre ha negado esta similitud entre el LP y la película, afirmando que nunca hablaron de este film mientras hacían el disco.
  • A este fenómeno se le dió el nombre de “The dark side of the rainbow” debido al título del disco y a la canción de la película “Somewhere Over the Rainbow”.

RECOMENDACIONES:

Probarlo y disfrutad con esta increíble sincronización. Aquí os dejo 20 minutillos de la misma.

Un saludo de Jato

Entregarse por completo a la música sin la necesidad de tener una guitarra entre las manos. Eso es el “Air guitar”. Dejar fluir las sensaciones hasta los dedos e imaginar tocar la más bella de las canciones.

¿Quién no ha experimentado alguna vez esa sensación? No hace mucho que se puso de modo esto de airguitarrear, celebrándose incluso corcursos nacionales… pero este post no va dedicado a estos últimos, sino a su creador.

Nos remontamos de nuevo a agosto de 1969, hasta el festival de más repercusión de la historia: Woodstock.

Era el turno de subir al escenario de Joe Cocker. Dando un corto (sólo cinco canciones)  pero apasionante recital de rock. Y fue ahí, en su última canción en Woodstock “A little help my friends”, donde nuestro querido Joe Cocker inventó el “Air guitar”.

Hoy en día el cantante sube exporádicamente al escenario en giras donde interpreta sus grandes temas, aconpañándolos como no con lo que hoy también se conoce como “síndrome de Joe Cocker”.

Jato

Hoy toca hablar de la primera gran estrella del rock femenina de la historia: Janis Joplin.

Una mujer que desde bien joven luchó contra las injusticias y prejuicios  sociales de la época. Siendo una adolescente fue marginada por sus compañeros debido a su lucha contra el racismo, acusándola de ser “la amiga de los negros”.

Este fue el clima en el que creció Janis durante la década de los años 40-50 en un pueblo de Texas.

Ya en la Universidad (estudió Bellas Artes) comenzó a frecuentar bares de música rock y jazz empezando a “ganarse” la vida cantando en los mismos.

Pero fue en la ciudad de San Francisco donde se dio a conocer lo gran artista que era.

En poco tiempo grabó su primer disco, eso si, no fue un disco grabado en ninguna discográfica, sino más bien con muy pocos medios. A partir de aquí y siendo cada vez más conocida en el mundillo de la música empezó desgraciadamente a coquetear con las drogas, llegando a un grado de adicción que le condujo a pesar unos 35 kg de peso.

Pasó aproximadamente un año en un estado no muy recomendable hasta que decidió dejar atrás todo aquello, dio un giro total a su vida, dejando las drogas y centrandose en lo realmente importante para ella: la música.

No tardó mucho en encontrar una banda: la “Big Brother and the Holding Company”, sintiéndose en todo momento muy cómoda con el grupo. Al poco tiempo grabó su primer disco con una productora teniendo un gran éxito. El disco se distribuyó rápidamente y el grupo actuó en varios festivales y salas de moda de la época.

En 1968 fueron contratados por el productor de Bob Dylan. Se trasladaron a Nueva York donde grabaron su segundo LP. El disco se llamó “Cheap Thrills” y vendieron más de un millón de copias en el primer mes (a los 3 días ya era disco de oro). Actualmente está considerado el 338 en la lista de mejores albunes de la historia.

La repercusión musical fue brutal y la prensa se volvía loca con Janis. Hasta tal punto que todo el mundo decía que ella era demasiada buena para ese grupo creándose cierta tensión en el seno del mismo.

Como no podía de ser de otra manera la banda se disolvió. En muy poco tiempo Janis ya tenía otro conjunto para seguir con su carrera musical: la nueva formación se llamó “Kozmic Blues Band”. Grabaron un nuevo disco: “I Got Dem Ol´Kozmic Blues Again Mama!”  pero no tuvieron el éxito esperado ya que el estilo era diferente a lo que había hecho anteriormente.

Tras esto la cantante entró en un estado de depresión cayendo de nuevo en el mundo de las drogas y el alcohol. Aún así la banda continuó, haciendo una gran gira por Europa y teniendo un éxito aceptable. Según nuestra querida Janis, “hacía el amor con 25000 personas en el escenario y luego se volvía a casa sola…”

El 16 de Agosto de 1969 Janis Joplin subió a la cima del éxito gracias a su enorme actuación en el festival  de Woodstock, haciendo incluso repeticiones de varias canciones a petición del público.

A pesar de todo esto no estaba muy contenta con la banda y debido a su adicción a la heroína y alcohol decidió dejarlo por un tiempo. Abandonó al grupo y se fue a Río de Janeiro a desintoxicarse, pasando meses en la selva brasileña.

Cuando regresó a San Francisco y ya desintoxicada de la heroína (aunque no del alcohol) formó una nueva banda: “Full Tilt Boogie Band”. Se dispuso a grabar un nuevo LP. Las cosas marchaban de maravilla, se sentía muy a gusto con el grupo, el disco que estaba grabando tenía muy buena pinta… pero las cosas se tuercen cuando menos te lo esperas.

Después de un día duro de grabación, Janis salió con la banda a tomar unas copas para celebrar lo bien que iba todo. Lo siguiente que se sabe fue que Janis apareció muerta de sobredosis de heroína en su habitación. Lo sorprendente de todo esto es que la cantante ya no consumía heroína y además la encontrada en su cuerpo era de una extrema pureza (del 40 % cuando lo normal es un 2 %), sin omitir detalles como que nunca se encontraron las jeringuillas que usó.

Un mes después de su muerte salió a la venta el disco Pearl convirtiéndose en número uno de ventas durante 14 semanas y en el que se incluía la canción “Mercedes Benz”, el último tema que grabó Janis.

Se acabó aquí la historia de una de las mujeres más influyentes de la historia de la música, considerada como “La dama blanca del Blues”, símbolo de fuerza y rebeldía.

CURIOSIDAD:

Janis dejó en su testamento 600 dólares para que sus amigos celebrasen una “fiesta salvaje” por su fallecimiento.

RECOMENDACIONES:

  • Escuchar la música de esta pedazo de artista y dejaros enamorar por su voz
  • Nunca apagueis vuestro espíritu rebelde.

Un saludo

Jato