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La Isla de las Flores

Publicado: 8 febrero, 2012 en Cine
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’libertad es una palabra que el sueño humano alimenta, que no hay nadie que explique y nadie que no la entienda’

 

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Hacía ya mucho tiempo que quería comprobarlo, pero unas veces por desidia y otras por olvido siempre lo dejaba para otra ocasión. Hoy por fin ha sido el día y he comprobado con asombro la perfecta sincronización.

Por un lado está la película “El mago de Oz” de 1939. Todo un clásico del cine que casi todos hemos visto (o deberíamos haber visto) en nuestra infancia. De todos son conocidos Dorothy, el hombre de hojalata, el espantapájaros, el perro Toto, la bruja Gulch… y sus aventuras en Oz.

Por otro lado está el LP de Pink Floyd “The dark side of the moon” de 1973. Ocupando el cuarto lugar en la lista de los discos más vendidos de la historia y permaneciendo 14 años en las listas de ventas. Se le considera un disco de música psicodélica cuyos temas hablan de conflictos, envejecimiento, citas filosóficas…

Os preguntareis que tienen en común una película de ficción de finales de los años 30 con uno de los discos más famosos de la historia…

Pues resulta que los dos guardan una inusual sincronización entre escenas y canciones.

Sólo tenemos que darle al “play” del CD cuando al comienzo de la película, el mítico león de Metro-Goldwyn-Mayer termine de rugir por tercera vez.

A partir de aquí, si quitamos el volumen del film, se puede observar la gran concordancia entre ambos.

A lo mejor os parece una tontería o quizá no os lo creáis del todo, pero realmente ocurre.

Una de las escenas más claras en la que ocurre esta sincronicidad es cuando la casa de Dorothy se eleva por los aires a causa de un tornado, en ese momento la canción que suena es “The Great Gig in the Sky” (El gran concierto en el cielo), donde se escucha cantar a un mujer con dramática voz, dándole un enorme tensión a la escena. Justo cuando la casa retorna al suelo, la canción llega a su fin.

Otra de las coincidencias que más me ha llamado la atención es que la película tiene dos partes, una en blanco y negro y otra a color. La parte en blanco y negro acaba justo cuando termina la cara A del LP, y en cuanto empieza a sonar la primera canción de la cara B la película se torna a color.

Existen muchas más similitudes entre música y escena. Por ejemplo personajes bailando al ritmo de la melodía, timbres de alarma cuando aparece por primera vez la bruja… Incluso la letra de alguna de las canciones va relacionada con la escena. En uno de los temas se canta “black and blue” y en la escena aparecen la bruja vestida de negro y Dorothy de azul…

Pero sin duda la sincronización que más me ha impresionado se produce en la última canción del disco. Hay una escena en la que Dorothy y el espantapájaros acercan sus oídos para intentar escuchar el inexistente corazón del hombre de ojalata, es justo en ese momento cuando suena en el disco el latido de un corazón…

CURIOSIDADES:

  • A pesar de todo esto el grupo siempre ha negado esta similitud entre el LP y la película, afirmando que nunca hablaron de este film mientras hacían el disco.
  • A este fenómeno se le dió el nombre de “The dark side of the rainbow” debido al título del disco y a la canción de la película “Somewhere Over the Rainbow”.

RECOMENDACIONES:

Probarlo y disfrutad con esta increíble sincronización. Aquí os dejo 20 minutillos de la misma.

Un saludo de Jato

En 1976 el “oscarizado” guionista Dalton Trumbo murió en Los Ángeles a la edad de 70 años. Ring Lardner Jr, el mejor amigo de Trumbo, habló en su funeral:

“En raras ocasiones aparece entre nosotros alguien cuyas virtudes son manifestadas para todos, tan capaz de relacionarse con todo tipo de seres humanos, que subordina sus impulsos a las preocupaciones ajenas, que vive su vida en tal armonía con los arquetipos en su sociedad, que es reverenciado y amado por todos con los que se relaciona. Ese tipo de hombre, Dalton Trumbo no lo fue.”

Durante los siete primeros años de su apasionante carrera como escritor, Trumbo ya había publicado tres novelas, ganado un premio nacional de literatura y escrito veinte guiones de cine, uno por el cual estuvo nominado a los premios Óscar.

Hasta el año 1945 todo el mundo quería usar el nombre de Dalton Trumbo en sus películas, convirtiéndose éste en el guionista más importante de la época, siendo también por supuesto el mejor retribuido de Hollywood.

Pero todo este éxito se vino abajo cuando el senador norteamericano Joseph McCarthy llevó a cabo una “caza de brujas” contra algunos medios de comunicación, militares, políticos, actores, escritores… acusándolos de espionaje soviético o directamente de comunistas. Un delirio más de la Guerra Fría.

El “Comité de Actividades Antiamericanas” acusaba a la industria del cine de tener influencia roja, bajo el lema: “Cada comunista es un espía de Moscú”.

Llamaron a declarar a 19 guionistas sospechosos de pertenecer al comunismo, acusando finalmente a 10 de ellos (incluido Trumbo).  Se creó así una lista negra conocida como “Los 10 de Hollywood”

Poco después Dalton recibió la citación judicial. Durante el juicio se acogió a la “Primera Enmienda” que se basa en negarse a contestar preguntar sobre sus ideas políticas. El veredicto fue el siguiente:

“El hecho de que siguiera la línea comunista habitual de no responder a las preguntas del Comité, es una prueba concluyente de que es del Partido Comunista.

Por lo tanto, por votación unánime, el subcomité recomienda al Comité que Dalton Trumbo sea acusado de desacato al Congreso. El Comité recomienda que se tomen las medidas oportunas sin dilación.”

Una vez creada la lista negra “Los 10 de Hollywood”, se expulsaron a sus miembros, sin indemnización, de la industria cinematográfica hasta que cumplieran condena por desacato y jurasen que no eran comunistas.

Se convirtieron en personas “non gratas” en Hollywood, perdiendo sus trabajos y siendo censurados, perdiendo su libertad de expresión.

“Tengo la impresión de que la mayoría de la gente, en el mundo, si le das a elegir, entre las comida para sus hijos y una casa y ropa, a cambio de su libertad de expresión, ellos irán por la comida, la casa y las necesidades básicas. Y así la libertad de expresión se convierte en un lujo por el que muchos luchan.” Trumbo

En 1950 fue condenado junto a los otros nueve integrantes de la lista Negra e ingresó en prisión.

Carta de Trumbo a su mujer Cleo desde la cárcel:

“Dentro de dos días será nuestro décimo tercer aniversario, y he estado aquí tumbado en mi litera, pensando en ello. Los trece años parecen muy poco tiempo, porque ha sido una época muy feliz para mí.

Todas las cosas buenas de mi vida se deben a ello. Y rememoro cada año con orgullo.

Creo que nuestros hijos se enorgullecen de ello. Y más aún se enorgullecerán cuando sean mayores.

Creo que las tres cosas que más deseo cuando salga de aquí:

Uno, un buen trago.

Dos, un filete poco hecho.

Y tres, una Sinfonía.

Cada vez me doy más cuenta de que cuando salga de aquí Tendré que elegir qué clase de escritor quiero ser. Creo que sería mejor para todos que volviera a escribir novelas con alguna incursión ocasional en el teatro. Seguramente tardaré años en recuperarme del golpe infligido por la “Lista negra”.

Pero el descubrimiento de los amigos que me apoyan con tan increíble generosidad quizá haga que la experiencia valga la pena.

Con mucho amor

Dalton Trumbo,

prisionero número 7551.

Posdata: Con respecto al problema de los chicos, no tengo solución alguna.

No tengo más remedio que adaptarme a la solución que tú creas que es razonable. El problema es tuyo. Después de todo son los frutos de tu lujuria desenfrenada. Y ahora parecen un inconveniente, recuerda el gozo de su concepción.”

Después de cumplir su condena, Trumbo se vió sin trabajo, apenas con dinero y con su nombre censurado. Propuso a sus dos mejores amigos irse del país a empezar una nueva vida. No tardó mucho en convencerlos, y las tres familias se fueron a Méjico. En el primer año de su estancia en Ciudad de Méjico todo marchó fenomenal pero durante el año siguiente no consiguió ningún trabajo y acabó prácticamente arruinado.

Con todo esto Trumbo y su familia decidieron regresar a los EE.UU:

“Cuando volví de México, llegué a la ciudad con mi esposa, tres hijos, un perro, un gato, un Jeep hipotecado y 400 dólares en mi bolsillo.

Había otros problemas. Había perdido mi seguro de vida durante mis desastrosas vacaciones en México. Viví de dinero prestado durante los últimos nueve meses de la visita. Ni podía sacar el mobiliario del guardamuebles porque no podía pagar la factura de 1.200 dólares. Me instale en un Motel de Pasadera con un perro, un gato y un hijo, mientras que Cleo y las dos chicas se mudaron con mi hermana.

Casi todos mis contactos con el mercado negro se habían disuelto durante mi ausencia.

Era como tratar de encontrar trabajo a medianoche, con niebla espesa entre extraños.

Por lo tanto empecé por lo más bajo, como cualquier recién llegado, cobrando sólo 1.000 dólares por guión. En los primeros dieciocho meses escribí doce guiones, en lo cual abría tardado entre cuatro y seis años. La necesidad de ganar dinero me imposibilitaba tomarme un mes libre y jugármela con un guión original que me diese más cancha para jugar.

Además soy enormemente tímido y evasivo cuando debo dinero… y no sé cómo lo voy a devolver. Por tanto, esta carta es una disculpa que espero que tengas la generosidad de aceptar.

Te adjunto un cheque de 50 dólares, como podré hacer todos los meses hasta que te pague todo el dinero que tan dadivosamente…

me prestaste.”

Dalton Trumbo empezó a trabajar muy deprisa, escribiendo hasta tres guiones a la vez, utilizando pseudónimos ya que nadie se los comprobaría con su verdadero nombre. Llegó a tener 13 pseudónimos con los que escribía. Tenía nombres irlandeses, nombres judíos, nombres anglosajones… dependiendo de para quien iba a ser su guión.

Otras veces ponía el nombre de algún amigo y así poder vender sus guiones con más facilidad. Esto último fue lo que hizo con el guión de la película “Vacaciones en Roma”, por la cual recibió un premio de la Academia… su amigo Ian Hunter.

Mientras Trumbo iba teniendo cierto éxito escribiendo bajo diferentes pseudónimos, la Lista Negra seguía causando estragos. Se hicieron más juicios y acusaciones hacia guionistas y directores, dejando familias enteras sin trabajo y sin posibilidad de obtenerlo. Para la familia de Trumbo también supuso el desprecio de muchos de sus vecinos e incluso sufrir acoso escolar.

Pasaba el tiempo y Dalton seguía escribiendo. Una tarde acudió con su mujer a una corrida de toros y se quedó aterrorizado al ver la muerte tan terrible que presenció. Fue entonces cuando le vino a la cabeza el guión de “El bravo”. Escribió el guión bajo el nombre de Robert Rich. Poco después dicho guión fue nominado a los premios “Óscar”. Fue en la Gala De los Premios Óscar de 1957. Trumbo y su familia la vieron por televisión y resultó que su guión de “El Bravo” fue el ganador, convirtiéndose en el primer premio de la historia de la Academia que nadie fue a recoger.

A la mañana siguiente seis Robert Rich fueron a reclamar el premio. Finalmente se reconoció a Trumbo como el autor del guión y éste le cedió el premio a su hija Mitzi Tumbo.

“¿Sr. Trumbo, escribió usted “El Bravo”?

Pues verá, me han acusado de escribir muchos filmes en los últimos diez años, durante el periodo de la “Lista negra”.

Así que he tenido que tomar una determinación sobre estas preguntas.

Mi estrategia es que, modestamente, rehúso confirmarlo o negarlo. De esta forma me otorgan un poquito del mérito de todas las películas buenas que se hacen y, por alguna razón, nunca se me culpan de los fiascos. El propio nombre, Robert Rich, se presta magníficamente a hacer bromas, y podría ser incluso la invención de un bromista.

Pero, no obstante, contiene, como en todo buen chiste, un elemento esencial de tragedia, u horror o desgracia o destino terrible. Robert Rich es el artista desconocido.

Es el fugitivo estadounidense de nuestro tiempo. Y tengo el propósito y la determinación de que su nombre se recuerde como símbolo de esta deshonra nacional mucho después de que la propia “Lista negra” haya sido destruida. Porque he visto la “Lista negra” que produjo a Robert Rich.

Conozco su dolor y su frustración y su dolor, y sus crueldades destructoras. He visto que ha dejado desamparadas a familias de la noche a la mañana. He visto hogares destrozados y niños con el corazón roto y amigos apesadumbrados. He visto su abominable desperdicio de talento y amor, de amistad y  de vida.

Llevo mucho tiempo sirviendo en este miserable ejército del anonimato, que marcha. Y caminando entre sus filas he visto la figura de la muerte. E impotentemente he visto morir a hombres y mujeres buenos, antes de que su historia se contase, antes de que su obra se acabase, antes de vivir los años que les correspondían.

Todo oficio, toda profesión ya tiene su nómina de muertos honorables. Ya no puedo hacer más chistes sobre Robert Rich. Se tornan dolorosos en mi lengua. No puedo inventar más agudezas sobre el Oscar que osa no recoger, ya que la pequeña, despreciable y dorada estatuilla está cubierta con la sangre de mis amigos. Ya no puedo reírme de esto porque tengo la tripa llena del veneno de esta “Lista negra” y mi corazón esta lleno de su sudor, y mis oídos rugen de rabia por sus injusticias.

Y mi corazón por primera vez, está lleno de algo muy parecido al odio. Tengo una hija de trece años. Llevo en la “Lista negra” desde que tenía tres. Ha sabido los títulos de todas las películas que he escrito en este estudio, y ha guardado ese pequeño secreto.”

En 1960 Kirk Douglas contrató a Trumbo para la película “Espartaco”, apareciendo después de mucho tiempo el nombre de Dalton Trumbo en los créditos, dándole especial fama al film y triunfando por fin la libertad de expresión ante la inmoral fuerza del poder. Se acabó aquí el lastre de la “Lista Negra” para uno de los mejores guionista de la historia de Hollywood.

“No se nos garantiza la felicidad.

Sólo se nos garantiza

el derecho a buscarla.

Lo que implica que todos

sufrimos adversidades,

y…

…no es tan malo.”

RECOMENDACIÓN:

Ser fiel a tus principios y defender tus ideas

Jato

MI VIDA SIN MÍ

Publicado: 15 julio, 2010 en Cine
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“Ésta eres tú, los ojos cerrados bajo la lluvia, nunka imaginaste ke harías algo así, nunka te habías visto como…nose como describirlo…como una de esas personas a las ke les gusta la Luna o que pasan horas contemplando el mar o una puesta de Sol, seguro ke sabes de ke gente estoy hablando, o tal vez no, da igual, a ti te gusta estar así, desafiando el frío, sintiendo como el agua empapa tu camiseta y te moja la piel y notar como la tierra se vuelve mullida bajo tus pies, y el olor y el sonido de la lluvia al golpear las hojas, todas esas cosas ke dicen los libros ke no has leido….ésta eres tú…kien lo iba a decir”

Cuántas veces habré  escuchado la frase: “¡Como sigas cavando vas a llegar a China!”, sobre todo cuando era niño y hacía mis “construcciones” en la playa. Pues bien, este post va dedicado a toda esa gente que llena de ilusión se esforzaba  por cavar tan profundo y ver al final del hoyo lo increíble que tenía que ser…China.

Resulta que todo esto viene del llamado “Síndrome de China”. Una teoría muy extrema sobre la energía nuclear. Nos situamos en los años 60-70, cuando las centrales nucleares eran de gran tamaño y existía cierto temor sobre la seguridad de las mismas.

Tal era este miedo que un físico nuclear (Ralph Lapp) se basó en el término “Síndrome de China” para explicar la fusión de un reactor nuclear. Según él, en caso de accidente, el material fundido del reactor nuclear de una planta norteamericana sería capaz de atravesar la corteza terrestre hasta alcanzar el opuesto de los Estados Unidos, que no es otra cosa que China.

Por supuesto esta teoría es una locura, pero consiguió durante mucho tiempo que la población (sobre todo norteamericana) sintiera temor hacia los riesgos nucleares, más aún cuando se estrenó la película “El Síndrome de China” que hablaba sobre todas estas cosas.

Lo increíble de todo esto es que tres semanas después de estrenarse la película se produjo un accidente nuclear en la central “Three Mile Island” de Pensilvania, ocurriendo algo parecido al argumento del film. La realidad imitó a la ficción.

RECOMENDACIONES:

  • Ver la película “El Síndrome de China” (1978) en la cual se refleja el sentimiento antinuclear de la época, la desconfianza en las empresas nucleares e incluso la manipulación informativa.
  • Tened siempre presente una frase: “La única patria del hombre es la infancia”, así que cavad todo lo profundo que podáis.

Un Abrazo de Jato

Conocí a Edgard D.Wood Jr a través de la película “Ed Wood” dirigida por Tim Burton en 1994, recomendada por mi más que amigo R. En ella se cuenta la vida de este peculiar director en su afán de triunfar en Hollywood.

Para algunos de vosotros (para otros no) su historia será conocida pero aún así escribo esta pequeña reseña a modo de “homenaje” hacia uno de los cineastas que más me ha impactado, ya sea por su fama de pésimo director o por el gran entusiasmo que ponía en su trabajo, aún cuando las cosas se le ponían muy pero que muy cuestarriba.

Todo comienza cuando sus padres le regalan una cámara de cine a los 11 años. Más tarde se supo que este fue el primer paso para convertirse en “el peor director de la historia”. Su vocación e ilusión crecería con el tiempo, escribiendo varias obras de teatro que por supuesto nunca triunfaron.

Fue entonces cuando se decidió a dar el salto a la gran pantalla. Se infundó su traje de ganas de trabajar y buscó sin parar un productor que le financiase su película. Durante este periodo de búsqueda conoció a la estrella de cine, ya en decadencia, Bela Lugosi.

Bela había triunfado en Hollywood con sus papeles de Drácula, pero de eso ya hacía mucho tiempo, y en este tiempo sólo era un hombre de 70 años, encasillado en su papel de vampiro y adicto a la morfina.

Aún así para Ed el hecho de conocer a Bèla Lugosi era todo un privilegio y honor, ya que era un amante de sus películas. Y al fín y al cabo era el único modo de poder conseguir financiación para su film: contar con un estrella de cine, aunque estuviese medio olvidada.

Con todo esto nuestro amigo Ed consiguió su productor. Llegó a convencerlo para hacer una película sobre travestismo y transexualidad, siendo esto un tema todavía muy desconocido en los años 50. El film se llamaría “Glen o Glenda”.

El productor sólo le exigió que hiciese el guión en menos de una semana, y dicho y hecho, en unos pocos días y con la ayuda de su novia el guión estaba listo.

Un poco más tarde se descubrió que nuestro querido director era travesti. Para sentirse más cómodo se vistió con la ropa de su novia para dirigir el rodaje. Realmente la película que estaba haciendo era una reseña a su verdadera vida (llegó a confensar que cuando estuvo combatiendo en la 2ª Guerra Mundial lo hizó con ropa interior femenina).

Como cabía esperar el resultado final fue un fracaso.

Aún así, y después de este batacazo, Ed siguió con la misma ilusión y energía en hacer algo grande. Fue en 1955 cuando escribió, dirigió y produjo “La novia del Mounstruo”, contando de nuevo en sus filas con Bèla Lugosi y contratando de actor a Tor Jonson, un luchador de lucha libre sueco que por supuesto no tenía ninguna experiencia en el cine.

El resultado de todo esto ya os lo podeis imaginar… otro fracaso absoluto.

Pasaba el tiempo y Wood no encontraba, sin explicarselo, la fórmula del éxito, ya que para él sus obras eran dignas del mejor Hollywood. Con un Bèla Lugosi cada vez  más enfermizo y decadente, Ed le propuso grabar unas escenas con el fin de hacerle ver al anciano que todavía servía para ese mundillo y “mintiéndole” en el hecho de que estaban grabando un nuevo largometraje.

Poco después fue cuando nuestro director sufrió un duro palo, la estrella de Bèla Lugosi se apagó de un ataque al corazón. Fueron momentos muy duros para él pero en seguida le volvieron a venir a la cabeza ideas de lo que sería su próximo proyecto, aunque más que ideas fueron locuras.

A partir de aquí empieza a idearse la “peor película de la historia”. Partiendo de los 5 minutos que tenía filmados de Béla, y haciendo el guión en 2 semanas se inventa un argumento donde unos extraterrestres ponen en marcha un plan para convertir cadáveres en zombis asesinos y de ese modo conquistar la Tierra evitando que los humanos destruyan la Galaxia…locurón de Ed Wood.

Aún así no es todo esto lo más impactante del film, sino que para poder rodarla encontró financiación en la Iglesia Bautista de Beverly Hills, quienes querían realizar una serie de películas religiosas con el dinero que ganasen con ésta. La única exigencia que le pusieron fue un pequeño cambio en el título de la película y que todo el equipo de rodaje se bautizase en una piscina antes de comenzar a filmar, lo dicho…un locurón.

Para esta película contó de nuevo con Tor Jonson e incorporó dos nuevos fichajes: Vampira, una estrella de televisión venida a menos, la cual puso la condición de no hablar en la peli, y Thomas R Manson el quiromasajista de la novia del director.

Si han leído bien, el quiromasajista de la novia de Ed. Estando en una cafetería se acercó Thomas a saludar a la chica y según Wood éste tenía un parecido fantástico con el desaparecido Bèla Lugosi. Todo esto para hacerle aparecer en la película con una capa que le cubría la cara, para que no se viese que no era el verdadero Bèla.

Todo esta mezcla más una inversión de 60 mil dólares dio lugar a “Plan 9 del espacio exterior”. Considerada por muchos el peor film de la historia, y por supuesto argumentos no le faltan para serlo: platillos volantes que cuelgan de un hilo, escenas montadas en la que sale Bèla Lugosi y de repente Thomas con la cara cubierta notándose a la legua que no son el mismo, naves espaciales hechas de cartulina, en una escena nocturna de repente se hace de día y vuelve a ser de noche, lápidas y cruces hechas de papel, escenarios lamentables, actores que interpretan leyendo su guión de un papel pegado al suelo…y un largo etc.

Por supuesto la película fue un gran fracaso, retirándose rápidamente de las salas donde se estrenó, perdiendo los productores toda la inversión realizada.

Poco después lo intentó por penúltima vez realizando la secuela de “La novia del Mounstruo”, en la que aparecen esqueletos de plástico a modo de muertos, un demonio muy peculiar…no creo que haga falta decir como le fue con esta nueva película.

Este fue el punto de inflexión en la carrera de nuestro entusiasta director, no porque a partir de aquí hiciera algo distinto, sino porque perdió de algún modo esa ilusión que le había llevado hacer todas esas locuras por triunfar. Realizó una serie de films medio pornográficos (todavía mucho más desconocidos que los anteriores) siendo su última película “Necromanía” en 1971.

Ed Wood muere en 1978 convertido en un adicto al alcohol sin poder imaginar que hoy es uno de los directores más conocidos de la historia de Hollywood (gracias a las “joyas” de pelis que nos dejó)

Recomendaciones:

Ver primero la peli “Ed Wood” del director Tim Burton en la que nos cuenta las peripecias de este director tan peculiar.

Ver después “Plan 9 del exterior exterior” para por lo menos pasar un buen rato viendo los fallos de la peli.

Y por último…luchar siempre por lo que realmente deseais al igual que hizo nuestro protagonista

Hasta la próxima

Jato